El Apagón de Febrero 2025 y la Cadena de Frío: Lo que No Se Midió No Pudo Recuperarse ni Reclamarse
Publicado por Juan Pablo Andueza de la Fuente en

El 25 de febrero de 2025 a las 15:16 horas, una falla en los sistemas de protección electrónica de la línea de transmisión de 500 kV entre las subestaciones de Vallenar y Coquimbo desencadenó el apagón nacional más grave de Chile en 15 años. Catorce de las dieciséis regiones del país quedaron sin electricidad. Más de 8 millones de hogares afectados. El presidente Boric declaró estado de excepción por catástrofe.
En las horas siguientes, mientras los equipos técnicos trabajaban para restablecer el suministro, ocurrió algo que nadie vio en los titulares pero que tuvo un impacto económico y sanitario real en miles de hogares, farmacias, clínicas y restaurantes: la cadena de frío se interrumpió sin que nadie lo estuviera midiendo.
Lo que Ocurrió en los Refrigeradores de Chile ese Martes
Un refrigerador doméstico bien sellado puede mantener su temperatura interna durante aproximadamente 4 horas sin electricidad antes de que los alimentos perecederos entren en riesgo microbiológico. Un freezer bien lleno puede aguantar hasta 24-48 horas. Pero esos tiempos son promedios bajo condiciones ideales — en verano, con el calor del verano en la zona central, y con refrigeradores abiertos repetidamente por familias que intentan revisar el estado de sus alimentos, ese tiempo se acorta significativamente.
El problema mayor no fue el tiempo del corte en sí — que para la mayoría de los hogares fue de horas — sino la incertidumbre sobre qué temperatura había alcanzado realmente cada refrigerador. Sin un registro de temperatura durante el corte, ninguna persona ni empresa podía saber con certeza cuánto tiempo habían estado sus productos en zona de peligro microbiológico (entre 4°C y 65°C) ni a qué temperatura máxima habían llegado.
Los Medicamentos: El Caso más Crítico y Silencioso
Mientras la discusión pública se centró en la pérdida de alimentos, el impacto más silencioso y potencialmente más grave fue sobre los medicamentos termolábiles almacenados en hogares, farmacias y centros de salud.
En agosto de 2024, un corte de luz previo en la Región Metropolitana — causado por un sistema frontal severo que dejó a miles de usuarios sin electricidad durante días — ya había generado el mismo escenario. La especialista Mary Ann Briones Polanco, académica de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, advirtió en ese momento que la mayoría de los medicamentos termolábiles no puede garantizarse más allá de 6 horas sin refrigeración, y que el laboratorio productor especifica la estabilidad en los prospectos, pero esa información no llega al paciente en el momento crítico.
Los medicamentos más afectados incluyen insulinas, ciertos antibióticos, colirios, vacunas de uso domiciliario y biológicos utilizados en tratamientos crónicos. Un paciente insulinodependiente que pierde su insulina durante un corte de luz prolongado enfrenta no solo el costo del medicamento — que puede ser de decenas de miles de pesos — sino también la interrupción de su tratamiento hasta poder obtener reposición.
El doctor Sebastián Ugarte, en declaraciones al matinal de Canal 13 durante el corte de agosto 2024, fue directo: "No utilizar los medicamentos que hayan perdido la cadena de frío, ya que no se puede garantizar su efectividad, afectando el tratamiento".
La Paradoja del Reclamo: Sin Datos, No Hay Compensación
El SERNAC inició en agosto de 2024 un Procedimiento Voluntario Colectivo con Enel, la principal distribuidora eléctrica de la Región Metropolitana, por las pérdidas generadas por el corte. Los vecinos podían reclamar compensación por pérdida de alimentos, medicamentos y daño a electrodomésticos.
Pero ahí surgió la paradoja que nadie había anticipado: ¿cómo demostrar cuánto tiempo estuvo realmente fuera de temperatura el medicamento o el alimento que se perdió? Sin un registro de temperatura durante el corte, el reclamo dependía de la declaración del afectado — sin evidencia técnica objetiva que la respaldara.
Un data logger de temperatura instalado en el refrigerador de medicamentos de una farmacia, clínica o del propio hogar genera exactamente ese registro: la curva completa de temperatura durante el corte, con timestamps que muestran cuándo subió, cuánto subió y durante cuánto tiempo los productos estuvieron en zona de riesgo. Esa información convierte un reclamo subjetivo en evidencia técnica verificable.
Lo que el Apagón Reveló sobre la Gestión de Riesgo en Chile
El apagón de febrero de 2025 fue un evento extraordinario. Pero los cortes de luz locales, los sistemas frontales que dejan comunas sin electricidad durante horas, y las fallas de equipos de refrigeración en establecimientos que no tienen monitoreo con alertas, son eventos que ocurren con mucha mayor frecuencia y que pasan desapercibidos precisamente porque nadie los está midiendo.
Una farmacia que pierde electricidad durante 3 horas en la madrugada de un domingo tiene el mismo problema que el apagón nacional — pero a escala de su propio inventario de medicamentos termolábiles. Si tiene un data logger con alertas en sus cámaras, el responsable de turno recibe una notificación en su teléfono antes de que el problema se vuelva irreversible. Si no lo tiene, descubre la situación el lunes por la mañana cuando el stock ya no puede garantizarse.
El Costo Real: Más Allá del Medicamento Perdido
Cuantificar el costo total del apagón de febrero 2025 sobre la cadena de frío en Chile es prácticamente imposible — precisamente porque nadie estaba midiendo. Pero los números de contexto ayudan a dimensionar la escala:
En Chile, 1,2 millones de vacunas contra la influenza debieron desecharse en 2024 — equivalentes a aproximadamente USD $5 millones — en parte por problemas de gestión de cadena de frío y vencimientos, según reportó el Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPSUSS). Eso ocurrió en condiciones normales de operación, sin apagón. Un evento como el de febrero 2025, si afecta instalaciones de salud sin respaldo energético adecuado, puede generar pérdidas de esa magnitud en un solo día.
Globalmente, la industria farmacéutica pierde entre USD $20.000 y USD $35.000 millones anuales por fallas de cadena de frío, según estimaciones de IQVIA citadas por FreightWaves. La gran mayoría de esas pérdidas no se producen por catástrofes — se producen por excursiones de temperatura no detectadas a tiempo, exactamente el escenario que ocurre cuando no hay monitoreo continuo.
La Lección que el Apagón Dejó para las Empresas
El apagón de febrero 2025 fue un experimento involuntario a escala nacional sobre la resiliencia de la cadena de frío chilena. Y el resultado fue claro: la mayoría de los actores — hogares, farmacias, restaurantes, clínicas — no tenía sistemas de monitoreo continuo que les permitieran saber qué había ocurrido en sus instalaciones durante el corte, ni evidencia para respaldar reclamos de compensación.
La pregunta que cada empresa con productos o medicamentos que requieren temperatura controlada debería hacerse después de ese evento es directa: si mañana hubiera otro corte de luz, ¿sabría exactamente qué temperatura alcanzaron mis productos y durante cuánto tiempo?
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto tiempo puede mantenerse un refrigerador a temperatura segura durante un corte de luz?
Un refrigerador bien sellado puede mantener temperatura segura durante aproximadamente 4 horas sin electricidad en condiciones normales. Un freezer bien lleno puede aguantar hasta 24-48 horas. En verano o con aperturas frecuentes, ese tiempo se reduce significativamente. Sin monitoreo, es imposible saber el tiempo real de exposición.
¿Qué medicamentos son más vulnerables durante un corte de luz prolongado?
Insulinas, ciertos antibióticos, colirios, vacunas de uso domiciliario y biológicos para tratamientos crónicos requieren almacenamiento entre 2°C y 8°C. La mayoría no puede garantizarse más allá de 6 horas sin refrigeración, según las fichas técnicas de los fabricantes. Un data logger en el refrigerador de medicamentos genera el registro que permite evaluar el impacto real.
¿Cómo puede una empresa respaldar un reclamo de compensación por pérdidas durante un corte de luz?
Con el reporte del data logger instalado en sus cámaras o refrigeradores, que muestra la curva de temperatura durante el corte con timestamps verificables. Sin ese registro, el reclamo depende de declaraciones subjetivas que son difíciles de respaldar ante distribuidoras eléctricas o aseguradoras. El historial previo también demuestra que el equipo funcionaba correctamente antes del corte.
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- Etiquetas: apagón, cadena de frío, chile, chile 2025, data logger, farmacias, medicamentos, sernac, temperatura


